Cecilia Ciganer estaba radiante en su boda

La ex de Sarko, que se casó hace pocos días en Nueva York, ha vendido la exclusiva de las fotos de su boda a la revista Hola.
Quizá no haya tenido motivos ocultos a la hora de hacerlo, pero en caso de haber sido por chinchar a su ex-marido estoy segura de que lo ha conseguido, porque estaba radiante y se la veía feliz al lado de su nuevo marido, Richard Attias.
Muerde el polvo, Carla Bruni.
Enlace: EXCLUSIVA: LAS FOTOGRAFÍAS DE LA BODA DE CECILIA CIGANER-ALBÉNIZ Y RICHARD ATTIAS
La ex mujer de Sarkozy también se casa

Cecilia Ciganer-Albéniz (me da apuro llamarla ya Sarkozy) podría estar a punto de casarse con el que muchos han denominado “el amor de su vida”, que no es otro que el publicista Richard Attias.
La noticia saltó después de que la casa Versace anunciara con grandes aspavientos que se enorgullecía de ser quien vistiese a la novia para su próximo enlace (a celebrarse este mismo mes) en Nueva York.
Me pregunto cómo se sentirá Sarkozy ante esta noticia. Recordemos que él lleva muy mal el hecho de no ser siempre el ganador o el protagonista de las situaciones. ¿Anunciará un embarazo de Carla Bruni? ¿Permitirá la bigamia en Francia para casarse con una modelo más? Veremos a ver…
Enlace: Cécilia Sarkozy se casa | Imagen: Infobae
¿Boda en puerta para la ex de Sarkozy?

Cecilia Albeniz-Ciganer, la ex esposa de Nicolás Sarkozy, dicen que también está a punto de casarse con el publicista marroquí Richard Attias (en la foto), con quien ya había tenido una relación en 2005 pero que tuvo que dejar al volver con el entonces marido y su campaña electoral.
Aunque desde hace un tiempo existen rumores al respecto, esta pareja no ha querido darse publicidad como Sarko y mantienen un bajo perfil durante sus andanzas.
Además en la biografía de la ex-primera dama, ella se confiesa al decir que Richard es la persona a la que más ha querido. Ya se podrán imaginar que todos los franceses esperarán el siguiente paso de Cecilia.
Y nos salieron más escandalosos de lo que esperábamos y de mantener las apariencias ¡nada!

